
Como se dijo en el comunicado, las organizaciones se preocupan no solo de las posibles ganancias de las apuestas deportivas, sino también de los costos. Revelaron que después de discutir el impacto potencial que las apuestas deportivas legalizadas podrían tener en la privacidad y seguridad de los jugadores, compartían la creencia de que los grupos de presión no deberían ser los únicos en participar en el proceso de legalización. Según las asociaciones, los atletas también deben tener el derecho de participar en los debates para asegurarse de que sus derechos e integridad se mantengan intactos.
Todo comenzó en 2012, cuando las cuatro principales ligas deportivas entablaron una demanda colectiva contra Chris Christie, el Gobernador de Nueva Jersey, después de que este intentara aprobar una ley para legalizar las apuestas deportivas en el estado. Sin embargo, el proyecto de ley no logró el visto el bueno, ya que la Ley de Protección de Deportes Profesionales y Amateurs de 1992 (PASPA) prohíbe al estado ofrecer este tipo de juegos de azar.
Finalmente, a principios de diciembre de 2017, el caso de las apuestas deportivas llegó a la Corte Suprema de los EE. UU. que escuchó todos los argumentos en primera persona. Después de este paso, un gran número de estados de los EE. UU. presentaron un proyecto de ley para las apuestas deportivas, buscando que estas formen parte del marco regulatorio del juego.
Las ligas de jugadores quieren una porción de los ingresos por apuestas deportivas

Mantener la integridad del juego protegido, así como la regulación ya existente, ha sido un tema de debate desde hace ya algún tiempo, con la NBA y MLB siendo algunas de las asociaciones más activas que insisten en obtener una parte justa de las apuestas realizadas. Las dos organizaciones han presentado una propuesta para recibir una tarifa de integridad del 1% del conjunto general de apuestas que se pagará a las ligas, mientras que el Senado del estado de Nueva York ha implementado recientemente una legislación en virtud de la cual se aplica una tarifa del 0,25% para las ligas de jugadores.
