
Eventualmente, O’Dwyer logró lo que pocos han logrado, derrotar a Holz, sumar otro título de grandes apostadores a su impresionante historial e ingresar otro pago de seis cifras, esta vez por un total de HK$8,460,830 (aproximadamente $1,088,636).
Este ha sido el segundo título de grandes apostadores que ha conseguido el jugador desde el comienzo del año. Hace dos semanas, el jugador encabezó el PokerStars Championship Panama $10,300 High Roller por $240,451.
El PokerStars Championship Macau Super High Roller atrajo a 88 entradas, 64 únicas y 24 reingresos. El bote de HK$33,802,560 se dividió en diferentes porciones entre los 13 primeros finalistas. El evento se disputó durante tres días y a pesar de los intentos de los participantes, fue en el último día cuando estalló la burbuja.
Catorce jugadores llegaron al Día 3 y se necesitó un poco más de juego para conocer al desafortunado participante que se quedaría al límite de la burbuja. Behzad Ahadpour fue ese desdichado jugador que estuvo a punto pero que finalmente abandonó el Campeonato sin ningún tipo de pago.
Con Ahadpour despidiéndose en el 14º puesto, fue entonces cuando comenzó la feroz batalla por un asiento en la mesa final a ocho manos. El juego a ocho manos comenzó con O’Dwyer y Holz en la parte inferior de la tabla de recuento de fichas. En palabras de O’Dwyer, los dos tuvieron mucha suerte ya que avanzaron desde las últimas posiciones a las primeras.
En el momento en que sólo quedaban ellos dos en la mesa, O’Dwyer lideraba la batalla con una fuerte ventaja en fichas. Los jugadores llegaron a un acuerdo a dos bandas que aseguraba a O’Dwyer con HK$8,160,830 y a Holz con HK$6,749,170. La cantidad restante de HK$300,000 se dejó para el campeón, junto con el trofeo del torneo.
Dada la experiencia de ambos jugadores, especialmente en torneos de apostadores de alto nivel, todo el mundo esperaba un duelo de dos manos bastante largo y giros inesperados. Sin embargo, todo se solucionó en sólo tres manos.
Las dos primeras manos vieron como O’Dwyer arañaba dos pequeños botes de las fichas de Holz. Y en la tercera mano se vio como el ganador final se deshacía de su oponente en su primera confrontación all-in. Holz apostó 475,000 y O’Dwyer fue all in. El joven alemán igualó inmediatamente, poniendo sobre la mesa [6t][6d] contra [10d][Jd] de su oponente. La mesa descubrió [3t][Ac][10t][7d][3p] asegurándole a O’Dwyer otro título de grandes apostadores.
El ganador del Super High Roller guardó junto a él un amuleto que le acompañó durante los tres días de juego. Su amigo Yan Li, le había regalado un mango de la suerte para ayudarle a ganar el evento. El jugador dijo poco después de su triunfo que tenía la intención de comerse el mango ya que probablemente la suerte del mango ya había sido consumida.
